viernes, 23 de octubre de 2015

Un antes y un después del cancer


Un antes y un después del cáncer


A veces no quisiera pensar más en esa palabra y lo que ella conlleva. - ..Cáncer-....

Para mi hay un antes y un después desde el día en que me diagnosticaron cáncer.  

Fue un día...no recuerdo si soleado o nublado,  lo que si recuerdo, es un dolor que salía desde lo más profundo de mi ser, el cual se manifestó con un hueco en el estomago, acompañado de un sin fin de lagrimas las cuales escurrían desde el lagrimal hasta el cuello sin parar. Eran lagrimas de temor, frustración, dolor y miedo.

Así pasaron las horas con un revoltijo de preguntas que iban y venían por mi cabeza sin encontrar respuesta.

Las palabras del medico resonaban en mi cabeza una y otra vez -" Los resultados del laboratorio fueron positivos, el tumor es maligno....tienes cáncer"-

En segundos pasaron mil ideas y preguntas por mi cabeza. Mi mayor preocupación Patrick.

¿ Cuanto tiempo me queda de vida?
¿ Donde más lo tengo? 
¿Habrá hecho metástasis?
¿Que tan maligno es?
¿Cómo va a reaccionar mi familia cuando se entere?
etc etc etc

A un año y medio del diagnóstico y una segunda operación doy gracias a Dios y a la vida por cada segundo en esta nueva etapa de mi vida. 

Hay un cambio muy profundo en como veo la vida en este momento. Procuro poner cada idea o pensamientos que viene a mi mente en un plano más de gratitud y amor. 

Algunas veces no es fácil, ya que la negatividad y el pesimismo pueden estar disfrazados de buenos compañeros sin darnos cuenta, pero ahora entiendo la importancia de no engancharme con sucesos que pasan a mi alrededor. Lo cual he logrado empleando la compasión y la empatía.

Trato de vivir en el aquí y ahora sin preocuparme por el pasado y el futuro. Alguna vez leí la siguiente frase anónima y trato de aplicarla día con día.




Se que aunque al día de hoy no hay más rastro de cáncer en mi cuerpo, soy susceptible a que reincida. Mi situación es esa y no la puedo cambiar, lo que si puedo hacer...  es cambiar mi actitud. 

¿Como?

Practicando el soltar, aceptar, perdonar y dejar ir.... 
Siendo impecable con mis palabras, no tomándome nada personalmente y no haciendo suposiciones con nada ni nadie. 

Amándome y aceptándome incondicionalmente a través de la atención plena en un paseo por el bosque, un baño caliente en la tina, meditación, comer sano, ejercitarme, respirar profundamente, amando y conviviendo con mis seres queridos. 

Finalmente estoy convencida de que cada cosa que experimentamos en esta vida tiene una "mágica" razón de ser. Hoy veo a la enfermedad desde otro ángulo, ya que -ella- me ha ayudado a tener una vida más consciente y digna. !

Hoy soy feliz!

¡¡Gracias por este nuevo amanecer!!









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