martes, 23 de abril de 2013



Educar sin gritos 



La tarea de educar no es nada fácil y en algunas ocasiones hasta puede llegar a ser cansado.  Como padres quisiéramos lo mejor para nuestros hijos pero por desgracia no siempre educamos como nos gustaría y esto se puede deber a factores como el cansancio, la falta de tiempo, estrés etc. Pero lo que nos debe quedar claro, es que gritar no es un recurso educativo adecuado, ni para el hijo ni para los padres.

Utilizar los gritos de forma continua, como un recurso para lograr que nuestros hijos nos atiendan, nos obedezcan o corregir alguna conducta, más que un recurso educativo, producirá consecuencias negativas importantes en los pequeños. 

A continuación David Cortejoso resume las consecuencias de educar con gritos.
  • Investigaciones han demostrado que perjudica y altera el sistema nervioso,
  • Los niños aprenden de esta forma de actuar , que es un recurso útil, eficaz y válido ante conflictos y situaciones que requieren intervención, por lo que es altamente probable que comiencen a utilizarlo.
  • Los gritos pierden su efecto de posible modificador de conducta el momento que se utilizan de forma repetida, ya que el niño se habitúa, y se convierte paulatinamente en alguien que los usa y no sabe hablar en un tono normal.
  • Habla muy poco en nuestro favor y en nuestra capacidad de control de impulsos, con lo que el ejemplo que le damos, no es nada bueno.  
  • Utilizar los gritos de forma repetida lo único que consigue es mantener al niño en un estado de estres y de nerviosismo, completamente perjudicial para su desarrollo.  
  • Puede llegar a considerarse una forma de maltrato infantil, y esto sí tiene repercusiones en la personalidad del niño.
  • Según estudios, un método educativo que utiliza de forma continua los gritos, puede desencadenar en el futuro del niño problemas de salud mental como la depresión y la adicción a sustancias y alcohol.
  • El uso de los gritos también hace que nos estresemos y nos pongamos nerviosos nosotros, los padres, con lo que a veces se puede convertir en una espiral difícil de contener o de escapar de ella.
  • Los niños se acostumbran a obedecer solo cuando se les grita, para ello, antes les repetiremos inútilmente las cosas 30 veces, y en la 31ª, gritaremos. Al cabo de un tiempo esta espiral arrastra a los padres, y en vez de gritar a la 31 gritan (o gritamos) a la 2ª ó 3ª, para ahorrarse el resto de las inútiles repeticiones. 




Bien dicen que los niños son el reflejo de los padres ya que ellos reflejarán las actitudes y comportamientos que aprenden de los que les rodean. Está claro que no solo los padres vamos a influir en la personalidad y desarrollo de nuestros hijos habiendo situaciones que no vamos a poder controlar. Pero lo que este en nuestras manos servirá mucho como base para su autoestima.

Ser padre es una labor agotadora en ocasiones para conseguir que hagan lo que más les conviene, pero no depende de los gritos el que lo lleven a cabo, sino de la constancia y comunicación.

Un claro ejemplo es el conductismo de Watson, a principios del S. XX, realizó un experimento para condicionar el miedo en un niño de 11 meses. El niño (Alberto), no tenía miedo al contacto con una serie de animales, pero cuando se le presentaban los animales y él les iba a coger o tocar, se hacía sonar un fuerte golpe con una barra de metal, y se le provocaba un susto. Una vez repetido el experimento una serie de veces, el niño había adquirido miedo cuando veía al animal y reaccionaba como tal, sin que ya se produjera el golpe de la barra de metal.

Este macabro experimento, les puede servir de ejemplo para imaginar lo que podemos producir y condicionar en el niño a base de gritos......: inseguridades, miedos, tristeza, nervios, dependencia, malas conductas…

En otro post hablare de alternativas o consejos para evitar educar sin necesidad de gritar.


2 comentarios:

  1. Cruel el experimento pero creo q está muy claro el mensaje. Como dices a vexes es la opción facil pero como es común, lo fácil no es lo mejor. Todo un reto de la vida diaria pero que bueno que existan estos artículos para recordarnos

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  2. Ya utilizaba anteriormente la analogía de el artista con su obra, haciendo énfasis en la transformación que con paciencia, amor, constancia, perseverancia, cansancio etc..etc..etc. logrará finalizar. Así nosotros, tenemos en nuestras manos diamatitos en bruto los cuales tenemos que darles las armas y los cimientos para que saquen su brillo, y así logren encontrar su objetivo en la vida. Una tarea nada facil pero apasionante de la que aprendemos día a día. Abrazos Rich

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