jueves, 28 de marzo de 2013

Neuronas espejo


 Las Neuronas Espejo



G.Rizzolatti descubrió en  (1996), la existencia de unas neuronas  que son capaces de “reflejar” la acción de otro, es por ello que se llaman:neuronas espejo.
Evidentemente estas neuronas siempre han estado ahí, pero el descubrimiento de su existencia nos ayuda a comprender mejor el comportamiento de las personas. 

¿Y qué hacen estas neuronas?, su cometido consiste en “reflejar” la acción que está realizando la otra persona. De esta manera el que observa está llevando a cabo la misma acción que su interlocutor.

En los seres humanos, las neuronas espejo se encuentran en la corteza frontal inferior, cerca del área de Broca, una región del lenguaje. Este dato invita a imaginar que el lenguaje humano evolucionó  a partir de un sistema de gestos implementado en las neuronas espejo. Gracias a éstas, a las personas les es posible entender las acciones de los otros, aprender por imitación y poder entendernos aunque no hablemos el mismo idioma.

La empatía va de la mano con todo esto. Incluso a las neuronas espejo se les denomina “las neuronas de la empatía”.  ¿Y que es la empatía? es la capacidad de ponernos en el lugar o “en los zapatos” del otro y así lograr entender sus sentimientos, sensaciones y emociones, siendo consecuentes con ello. En otras palabras nos permite sentir la alegría y la tristeza de los demás como si la sintiéramos nosotros mismos. 

Investigadores en San Diego, California han detectado la posible conexión entre el autismo y estas neuronas. Las personas que padecen este desorden poseen dos tipos de síntomas: 

Habilidad intersocial limitada y deficiencias en la comunicación verbal.

Estos síntomas me hacen reflexionar sobre nuestros entornos.
Y peor aún, ¿pueden ser éstas las características de algunos líderes?. ¿Cuánto “autismo” tenemos en nuestro trabajo, familia, comunidad, colegios?. Cuando hablo de autismo organizacional, comunitario y escolar  me refiero a aquellas personas que no interactúan con los demás, a los que les es muy difícil poder alabar los logros, a los que les resulta incómodo el feedback, a los que les cuesta expresar sus opiniones, ....  todas esas carencias  tan importantes para poder generar un buen ambiente de trabajo, familiar y social.




La empatía se erige como un valor fundamental que tiene que ser fomentado y trabajado en las organizaciones, así como en casa. La empatía es una habilidad que se aprende en las etapas tempranas del desarrollo y a través de la experiencia; cuando los niños son tratados desde el nacimiento en forma empática y con un adecuado entorno social, aprenden a utilizarla en sus relaciones.
La manera más rudimientaria es examinar las expresiones faciales. Los niños son especialistas en  esa expresividad facial.

CUANDO SE LOGRA LEER LOS SENTIMIENTOS DEL OTRO...
  • la comunicación se vuelve más fluida en la medida en que se logran detectar los sentimientos del otro, incluso sin que sean expresados directamente.
  • las personas se sienten entendidas y se genera un fuerte lazo en las relaciones.
  • se aprende a anticipar situaciones de conflicto, porque se toman las medidas necesarias para evitar que la crisis se consolide.
  • los niños y adolescentes aprenden a entender y a aceptar las expresiones de los sentimientos del otro.

Cuando no logramos ser empáticos, la comunicación se ve afectada considerablemente, debido a que se vuelve difícil entrar en contacto con el otro, incluso es posible que se terminen hablando lenguajes distintos, ejerciendo una retroalimentación inadecuada o, posiblemente, ni siquiera eso.

EL SENTIMIENTO DE INCOMPRENSIÓN PUEDE LLEVAR A UN NIÑO A CONCLUIR:
  •  Que no es merecedor como persona de la atención necesaria.
  •   Que las emociones no tienen valor. Por lo tanto, asumen que es mejor reprimirlas.
  •   Que las emociones pueden crear conflicto.
  •  Que no es importante tomar en cuenta las emociones del otro.

Como cualquier buen espejo, estas neuronas nos muestran lo que hacen los otros y esto nos permite poder reflexionar sobre el por qué de sus acciones. Pero el reflejo de los espejos tiene otra capacidad: la de reflejarnos a nosotros mismos. Entretenernos más en observar nuestra imagen y olvidar la del otro es el primer síntoma del autismo personal.

3 comentarios:

  1. gran analisis! Lo que no dice el amor, lo termina diciendo la ciencia.

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  2. Gracias Maximiliano, efectivamente siempre estamos buscando la manera de explicarnos el comportamiento humano con bases científicas, y que maravilla pensar que todo esta conectado, alma y cuerpo. Un abrazo

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  3. Excelente cuando todas las ideas y teorias son fundamentadas de forma científica. En lo particular con mi familia es muy notorio el hecho de q con nuestra primer hija , fuimos muy cuidadosos por poner atencion y detalle en sus sentimientos y todo lo que le ocurría, sin embargo con la segunda no ha sido igual, y no por falta de ganas obviamente, sino quizá porque es mas dificil centrar la atención en esos detalles tan importantes; con esta reflexión me queda claro la importancia de redoblar esfuerzos para lograrlo

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